Estación Internacional de Canfranc: historia y visita al gigante del Pirineo
En el valle del Aragón, a los pies del Pirineo y a pocos kilómetros de la frontera francesa, se levanta uno de los edificios más singulares de España: la Estación Internacional de Canfranc. Con más de 240 metros de longitud, fue en su día la segunda estación de ferrocarril más grande de Europa. Su historia está marcada por la ambición, el olvido y una reciente recuperación que le ha devuelto parte de su esplendor.

Una obra faraónica inaugurada en 1928
La estación fue inaugurada el 18 de julio de 1928 en presencia del rey Alfonso XIII y el presidente de la República Francesa. Su construcción respondía al sueño de conectar España y Francia a través de un paso ferroviario por el túnel de Somport. El edificio, de estilo modernista con influencias francesas, contaba con más de 300 ventanas y 156 puertas, e incluía dependencias aduaneras de ambos países.
Décadas de esplendor y declive
El tráfico ferroviario entre ambos países nunca alcanzó las expectativas, y en 1970 un accidente en el lado francés provocó la interrupción definitiva del servicio internacional. La estación quedó en desuso progresivo, y durante décadas su estructura fue deteriorándose mientras crecía su leyenda: historias sobre el paso de refugiados durante la Segunda Guerra Mundial, el contrabando de wolframio y el oro nazi han alimentado la fascinación por este lugar.
[📸 MARCADOR: Insertar aquí tu foto propia de la fachada de la estación de Canfranc o del interior rehabilitado]
La nueva vida de Canfranc
En los últimos años, el Gobierno de Aragón ha impulsado un ambicioso proyecto de rehabilitación. Parte del edificio alberga ahora un espacio cultural y hotelero que permite visitar las antiguas instalaciones ferroviarias y conocer de cerca la historia del paso transpirenaico.
[🕐 MARCADOR: Consultar horarios y modalidades de visita actualizados antes de publicar, ya que pueden variar por temporada y por la fase de rehabilitación en curso]
Consejo del Espía: La visita a Canfranc combina muy bien con una jornada de senderismo o esquí en el valle del Aragón. En invierno, la estación de Candanchú está a pocos minutos.
El entorno: naturaleza y montaña
Canfranc es también puerta de entrada a algunas de las mejores rutas de montaña del Pirineo aragonés. El valle del Aragón ofrece senderos para todos los niveles, desde paseos suaves junto al río hasta ascensiones a cumbres como el pico de Aspe.

[📝 MARCADOR: Si has hecho alguna ruta de senderismo en la zona o has visitado la estación, añade aquí tu experiencia personal]
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Publicado por El Espía de Aragón · Fotos propias del autor